Bob Dylan

ConciertoMartes Marzo 27
1-Bob Dylan


¿Dónde?
Auditorio Nacional
c/ Príncipe de Vergara, 146
Ver Mapa
Cuándo

De lun. a mie. a las 21h

Cuánto

A partir de 66€



¿Dónde?
Auditorio Nacional
c/ Príncipe de Vergara, 146
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¿Cuándo?

De lun. a mie. a las 21h

How Much?

A partir de 66€

Desde que le concedieron, hace más o menos año y medio, el Premio Nobel de Literatura, su figura ha sido -como siempre lo fue, aunque no por necesidad en los circuitos más convencionales- revisada, cuestionada, odiada y adorada a partes iguales. En la ceremonia de los galardones de aquel año, Patti Smith, cercana a Dylan pero (como todos) no tanto y rockera como él, dudaba de la letra de “A Hard Rain A-Gonna Fall”; por nervios, pidiendo perdón a las autoridades y haciendo que los corazones de plomo se ablandaran, arrancando además alguna lágrima en sus ojos y unos minutos de aplausos tras la actuación con la orquesta.

Dylan, siempre polémico, escribiendo sobre la concesión del premio, yendo a cobrar a Estocolmo, claro que sí; desapareciendo de nuevo y desembarcando otra vez en Europa, en la Península y en una España que vive momentos en los que, también como siempre, no está de más cuestionarlo todo. Y hacerlo a través de las letras de uno de los mitos más importantes del siglo XX puede ser un ejercicio interesante. Sus textos, sus poemas hechos canciones, que pueden desgranarse y leerse traducidos en las “Letras completas”, sus vivencias recogidas en “Crónicas” o la experimentación en la escritura que logra en “Tarántula” –todas las obras recientemente editadas por Malpaso- nos trasladan a ese universo críptico que adora con fervor todo seguidor y fiel del astro de Minnesotta.

Su influencia en el cine es el tema central del ciclo The Ghost of Electricity, en la Filmoteca, tanto en obras propias de dirección (“Renaldo y Clara”), como en documentales sobre su figura (“Las huellas de Dylan”, de Fernando Merinero) o los cambios que supusieron la irrupción de sus canciones en el panorama musical (“La otra cara del espejo”), en conciertos grabados, entrevistas sobre su entorno y un largo etcétera que puede verse en el cine Doré hasta finales de mes.

Pero si por algo estamos nerviosos estos días, aparte de por todo lo antes mencionado, es por la presencia de Dylan en Madrid, que toca tres días seguidos en el Auditorio Nacional: el lunes, el martes y el miércoles de Semana Santa. Dylan y la tradición, sus canciones y las raíces… Durante estas tres citas, como siempre en sus conciertos, saldrán a pasear sus textos ante los afortunados que hayan logrado conseguir una entrada. Tres citas únicas en las que es posible ver actuar a un Premio Nobel. Y eso no pasa todos los días. Absorto, sin todavía asimilar la noticia de que esto vaya a pasar, es inevitable preguntarse por lo que hará durante estas tres jornadas –nada menos- ese Dylan que está en Madrid. ¿Irá al Museo del Prado a ver los cuadros de Goya?, ¿En qué restaurantes comerá? ¿Será posible verlo por la calle? Entre los acérrimos a su figura se escuchan hipótesis de lo más insospechado. Sea como sea, queremos que sus conciertos sucedan, queremos vivir en sus shows eternamente, seguimos deseando ser jóvenes para siempre, elucubrando obsesivamente sobre los eternos temas de sus composiciones: “el desvanecimiento del amor y el paso del tiempo”. No lo dice nadie, habla el Big Data. Y no hay nada más que eso, la eternidad de sus canciones.

Tres ocasiones únicas para disfrutar de tres espectaculares recitales en los que, cueste lo que cueste, sale a pasear la mitomanía que todo seguidor del viejo Bob lleva dentro.

 

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