Fade to (black) white, by Tito Pérez Mora

ExposiciónJueves October 25
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¿Dónde?
Twin Studio & Gallery
c/ San Hermenegildo, 28
Ver Mapa
Cuándo

De mie. a vie. de 18h a 21h, y sáb. de 11:30h a 14h. Hasta el 27 de Oct.

Cuánto

Gratis



¿Dónde?
Twin Studio & Gallery
c/ San Hermenegildo, 28
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¿Cuándo?

De mie. a vie. de 18h a 21h, y sáb. de 11:30h a 14h. Hasta el 27 de Oct.

How Much?

Gratis

En todo fundido a negro –entendido este como una transición– los estados intermedios –los grises–, son los que dan sentido al proceso de pasar de uno a otro. En un ejercicio de búsqueda, de profundización en nuestra memoria, sucede algo similar: los matices –y no los blancos o los negros– son los que más se acercan a nuestro objetivo, en ocasiones, inalcanzable… Muchas veces, esos grises, esos estados borrosos y difusos, nos aproximan y nos hacen entender cómo funciona nuestra memoria. ¿Qué recordamos? ¿Por qué lo recordamos? ¿Cómo lo recordamos…?

Una propuesta inacabada e infinita, en constante proceso de construcción y transformación. Dibujar a ciegas, evitando una mirada que condicione y censure el resultado. Una imagen retenida en la memoria, dibujada una y otra vez, pero con resultados inciertos, torpes e imprecisos…, como la propia memoria”

Tito Pérez Mora, 2018

Tito Pérez Mora se caracteriza por bajar a su campo de trabajo los entornos inconclusos, los pliegues, las dudas, los amarres invisibles de lo íntimo y, esta vez más que nunca, los espacios en blanco. Los procesos de su trabajo plasman aquello que la mayoría de las veces permanece en el terreno de lo evanescente. Funciona como material de análisis, como experiencia pero también como terapia, como catarsis.  Su tercera exposición en Twin Gallery aborda la desaparición, la memoria y el tiempo. Qué ocurre cuando el recuerdo GG8TY6 empieza a desaparecer, cuál es el ritual para aprehenderlo. La última vez surge de la necesidad de no dejar ir y a la vez del proceso catártico que lo permite. Una obra compuesta por cuatrocientos dibujos que plasman el recuerdo de la última visita a un amigo en un hospital. El camino de aceptar que no todo puede ser retenido, la distancia entre la imagen plasmada y la real que avanza en su proceso de extinción. Una vela permanentemente encendida sobre una pala que evoca entierro visibiliza el carácter caduco de la memoria, al igual que el trabajo en el que los hilos desvanecen la seguridad de la afirmación I remember. Del mismo modo lo hacen los materiales expuestos al sol para evidenciar aquello que se pierde con el paso del tiempo o la contención poética de la obra en la que los recuerdos se sobreescriben cien veces hasta que la superposición elimina el sentido. 308, 9 Kg es la cuantificación de todos los recuerdos tangibles que una familia deja atrás al abandonar una casa. Para finalizar una sentencia sobre tres soportes, vidrio o la sombra y lo efímero, espejo o el reflejo y lo contenido, y negro o lo profundo, lo invisible. Una afirmación contundente que revela, que, cuando hablamos de memoria, es en la incertidumbre donde está la verdad: Todo esto va a  desaparecer.

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