Cuando todo era fácil, by Fernando J. López

Óscar que reside en Nueva York con su pareja, Manu, decide regresar a Madrid al no sentirse a gusto. Necesita un tiempo para ordenar sus sentimientos. La venida se ve envuelta en un asesinato en la cercanías del local donde sus amigos le preparan una fiesta de bienvenida, una pesadilla con la que no contaba. De ese momento las reflexiones del protagonista componen un amplio monólogo interior, se suceden un desfile de situaciones propias de la generación de los ochenta. Los estudios, el mercado laboral, los contratos de dudosas prestaciones, los avatares de los autónomos, los sueldos raquíticos, la “dedocracia”… Toda ese deplorable aderezo sociolaboral que brillaba con esplendor y que marcaría el devenir de esa juventud. Aparece, también, la música floreciente de esos años, la rebeldía, la homosexualidad, los sentimientos sometidos… Ese abismo que surgía entre padres e hijos: el tiempo y la distancia. ¿Solución? Lo que casi siempre funciona es poner tierra de por medio a los problemas, a lo amigos.

“A lo mejor solo es cuestión de seguir caminando, me digo, me animo me animo, me insisto mil veces. Y me lo repito hasta hacerme daño, obligándome a continuar detrás de esa sombra que me rehuye, esa sombra de un Peter Pan rebelde que se burla de mis ínfulas de adulto y me recuerda todo lo que no soy. Todo lo que nunca voy a llegar a ser”.

Respirar, mirar hacia adelante, ver las cosas de otra manera. Un relato sobre todo aquello que conforma a una persona: trabajo, familia, pareja, amigos, sociedad… Que poco a poco se desmorona, cargado de mentiras y ocultaciones. Mientras tanto, esa pincelada policial, el crimen, la investigación, un sospechoso, una intriga hasta el final.

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