La maldición gitana, by Harry Crews

Para comprender un libro así hay que comerse muchos sapos en la vida. Crews maneja esos escenarios disparando a diestro y siniestro. Tienes que estar preparado para subir al ring y encajar unos cuantos guantazos desde todos los rincones. Los personajes son freaks sacados de un baúl de circo. Gente dañada por la vida, que no aspiran a nada más que tirar hacia adelante, pintarrajeados de odio y a la vez duros y hermosos. Aquí nadie reparte caramelos, ni sella los regalos con lacitos. No hay ni falsedades, ni excusas, ni mentiras. La belleza llama a lo sucio, a lo agresivo, a lo atroz, la cruda narrativa de la desnudez. También el humor ácido forma parte de esa atmósfera de indefensión. Marvin Molar, el protagonista, no quiere saber ni su verdadero nombre, “alguien que tiene todo el derecho del mundo a estar amargado”. Sus piernas miden siete centímetros y medio, no sirven para nada. Las lleva adheridas a las nalgas con una cinta de nylon, y anda con las manos. Los bolos que ejecuta van de eso, de hacer equilibrios. Su familia adoptiva, un ex boxeador negro completamente tarado. Con Hester, el personaje femenino, vive una relación agresiva, amor cruel y rematadamente dependiente. Conveniencia, valor, recompensa, el derecho a existir de todas esas criaturas de vidas magulladas. Muy recomendable.

Presentación de Kiko Amat
Traducción de Javier Luchini

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Todo un puzzle de sabor que nos conecta con la tendencia heladera más deliciosa.