Solenoide, by Cărtărescu

“No he llegado a ser escritor porque no he sido, desde el principio, escritor”. Solenoide es un texto que camina en procesión por los dantescos caminos mentales que supone el vivir. El alter ego, el yo virtual, renuncia a muchas cosas tras los fracasos anteriores, pero nunca a escribir. El destino le lleva a ejercer como un profesor de lengua rumana para alumnos de de quinto y séptimo curso, en un barrio popular del Bucarest comunista de la década de los 80. Una ciudad gris, fría, aburrida, melancólica y deprimente. Una carrera literaria fracasada y una profesión que no le interesa. “He amado la literatura como un vicio, pero no he creído sinceramente que ese fuera el camino” / “La literatura es, demasiadas veces, un eclipse de la mente… La escritura devora tu vida y tu cerebro como la heroína”. Cărtărescu decide investigar en la lucidez, el sueño, el recuerdo, la alucinación. La búsqueda provoca miedo y respeto. Solenoide también está lleno de detalles vintage, como la tecnología, que le proporcionan levitaciones y hasta relaciones sexuales. “Nuestro destino debería ser la huida, aunque fuera hacia una prisión más vasta que desemboca en otra más vasta aún en una serie de infinitas celdas, pero para ello las puertas deberían abrirse de repente en la pared amarillenta de nuestro hueso frontal”. Solenoide es un urdido plan de fuga, es una obra monumental, una utopía negra con final luminoso, como él mismo la define.

Traducción de Marian Ochoa de Eribe
Posfacio Marius Chivu


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