Sueños y secretos de… El Gran Wyoming

Hablamos con el Gran Wyoming sobre la producción de su último documental, No estamos solos, dirigido por Pere Joan Ventura y que cuenta el último año de movilizaciones sociales de nuestro país. Además, nos adentramos en su particular visión de la actualidad política de España y en el papel que juegan los medios de comunicación tras su experiencia como director del Intermedio desde hace nueve años. Confiesa, a sus 60 años, estar sorprendido por las reformas y decisiones que está tomando el gobierno. “Esto no lo he vivido ni con Franco”, declara.

¿Cómo surge la idea del documental No estamos solos?
Este proyecto es una idea de Pere Joan Ventura que empieza a retratar lo que está pasando porque no puede evitarlo. Es un hombre que siempre ha vivido con una cámara. Cuando empieza a grabar decide que el material tiene suficiente contenido para hacer algo con un poquito más de envergadura.

¿Por qué crees que era necesario este documental?
Pere Joan pensaba que había que registrar lo que estaba pasando porque es muy difícil tener una idea de la dimensión de todos los movimientos sociales que existen ahora mismo. De hecho, uno de los personajes que sale en la película, Itziar González Virós, ha trazado lo que ella llama ‘cartografía de la revuelta’ e impresiona mucho ver sobre un mapa los miles de movimientos activos trabajando en la misma dirección.

No sólo estás involucrado en la producción del documental sino que también le pones banda sonora. Si tuvieras que elegir otra música para este año de lucha, ¿cuál sería?
Pues algo muy parecido. Un rock tirando a punk o hip hop. Ese es el tipo de música que le va a este documental. Porque la música también tiene que estar en consonancia con el tiempo en el que ocurre la historia. El maestro Saura conseguía situarte históricamente en sus películas a través de la radio.

El documental repasa las principales movilizaciones sociales de este último año. Repasa las luchas, pero también las primeras victorias. ¿Crees que este ha sido un año de primeras victorias?
Sí, sí, estas son las primeras consecuencias. Quiero decir, todo tiene un proceso. Y ahora estamos viviendo en un momento en el que todo va a ir más allá, aunque la gente aún no es consciente. Se ha planteado una nueva forma de entender la política. Ya no es una actividad profesional en manos de unos señores con unos intereses que no coinciden necesariamente con los tuyos. La gente empieza a entender la política como la dimensión que ha tenido siempre: la política entendida como las acciones o las actividades que uno desarrolla para poder vivir en sociedad y coexistir con sus vecinos y organizarse en qué mundo quiere vivir. Esto es un proceso nuevo que, por cierto, aparte de que no somos conscientes de la dimensión aquí, tampoco somos conscientes de su repercusión internacional. Lo tenían todo muy bien encauzado. El poder estaba siempre en manos de los mismos, pero eso se acabó y por eso ahora están muy asustados.

Estas pequeñas victorias que se vivieron, como por ejemplo con la sanidad madrileña, ¿crees que la sociedad va por el buen camino o son pequeños espejismos para hacerles creer que ‘Sí se puede’?
Bueno, ahora estamos en una situación extraña. Los estamentos del poder han entendido que aquí hay un peligro real. Y ahora están en otra fase, que es demonizar ese proceso. Ahora han sacado la Ley Mordaza para que no se pueda retratar la realidad. Esto es muy terrible. Esta película ahora, por ejemplo, no se podría hacer. En esta película no pasa nada, simplemente salimos con la cámara y grabamos. Sin embargo, con la Ley Mordaza en la mano ahora nos podrían meter en la cárcel a todos. O desde luego, ponernos unas multas que harían inviable el proyecto. Ahora se busca criminalizar a los manifestantes. Antes las decisiones las tomaban los jueces y ahora las toman los policías. La policía decide qué es delito y qué no lo es.

Con la llegada de la Ley Mordaza, ¿qué futuro le queda a estos movimientos sociales?
El futuro es todo. Al tener más edad siempre observo una gran incredulidad por parte de mucha gente que de verdad no sabe la fuerza que tienen cuando se organizan. Aquí son los ciudadanos los que tiene que decidir en qué mundo quieren vivir. El ciudadano es muy libre de volver a poner a Rita Barberá ahí con un 90% de los votos. Allá ellos. Pero también pueden quitarla para siempre, ¿no? Bueno esto es una decisión que ellos tienen que tomar.
Hay un hecho al que no se le ha dado ninguna trascendencia y que para mi debería haber ocupado más portadas que el triunfo de la Selección Española en el Mundial fue que en sólo veinticuatro horas tanto la alcaldesa de Barcelona como la de Madrid, pararon los desahucios. En veinticuatro horas. Este es un proceso que llevaba más de veinticinco años de trabajo. De todos los partidos políticos nadie había hecho nada.
Los partidos políticos habían cogido una vía muerta, porque les interesaba. El hecho de que dos personas hayan parado los desahucios en tan poco tiempo es demoledor. Se podía hacer y no han querido hacerlo. Se dedicaron a marear la perdiz. Entonces esta dejación de funciones que han tenido los partidos políticos al final les ha pasado factura. Y ahora estamos asistiendo a los primeros frutos de este cambio. Pero creo que no se debe dejar de labrar el campo ni de regar.

Entonces, ¿no crees que con la Ley Mordaza la gente va a dejar de protestar porque va a tener más miedo?
Es que no está en el hecho de la protesta sino en el que haces. A mí la gente cuando me ve por la calle, me pregunta: “¿Wyoming, qué hacemos?”. Y les digo: “qué hacemos no: qué haces tú”. No hay que esperar a que alguien haga la revolución para apuntarse. Haz tú la revolución.

¿Crees que la gente tiene más miedo que antes a salir a la calle?
Claro que sí.  La primera reacción lógica que tiene el poder es abolir la democracia, la libertad. Vengo de un tiempo mucho peor donde a la gente no se le quitaba el móvil, a la gente se le pegaban cuatro tiros. Sin más. Esto es pecata minuta. Efectivamente van a demonizar, a acojonar, a meter multas… Pero bueno, esta ley se quita mañana también. Esto lo decide la gente.

¿Crees que desde el 15M estamos menos solos? ¿Está la sociedad española aprendiendo a organizarse?
Sí sí, totalmente. El 15M se enterró el 20M. El día en el que se desmontó el 15M se dijo: “ya está”. Y no, esto todavía es el tsunami. El 15M fue un movimiento sísmico, pero la honda expansiva todavía existe. Aún no ha llegado el tsunami gordo, está por venir. Y ese día (risas)… se van a enterar.

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¿Qué papel han desempeñado los medios de comunicación dentro de estas luchas? ¿Crees que muchas de las victorias conseguidas son en parte gracias a la difusión y la presión de los medios de comunicación?
Estas victorias se han conseguido en contra de los medios de comunicación. Los medios sistemáticamente han demonizado estos movimientos sociales. El caso Monedero, por ejemplo, es un paradigma. Ha sido una barbaridad. Poco menos que lo han metido en la lista de Bárcenas. Al punto que al poco tiempo cuando se realizó una encuesta, ¡salió como el político peor valorado! Yo no sé cómo la gente se deja influir tanto por estas tonterías, pero ahí está.
Existe un proceso de demonización brutal por parte de los medios de comunicación. Que sea portada de un diario Manuela Carmena por coger un taxi, pagándolo ella, porque ha renunciado a dos coches oficiales, para irse a comer donde le salga de los cojones es una barbaridad. ¡Que se lo paga ella! Si fuera sensata, la asociación de la prensa debería haberles dado un toque y decirles: “oye, ¿os vais a dedicar a informar o vais a hacer esa basura?” Y ellos le dicen: “vamos a hacer esta basura”. “Vale, pero que se sepa que aquí tienes una tarjeta amarilla y que sois una mierda”. Y esto no se hace.

¿Qué papel juega el periodista, el profesional de los medios de comunicación, frente a la difusión de estas luchas, cuando muchas de ellas atacan a quienes producen y dirigen sus propios medios de comunicación?
Lo único que pueden hacer es comérselo. A mí me llamó Ada Colau personalmente y me dijo: “oye, échanos una mano porque somos los primeros en intención de voto y no salimos en ningún sitio. Nos han hecho un silencio informativo y un boicot total. Están llamando para entrevistar a todo el mundo y a nosotros nada”. Y a Manuela Carmena le pasaba igual. Ni siquiera en mi programa salieron hasta que no pasaron las elecciones.
Entonces, ¿el papel cuál es? Pues tú trabajas en un medio y tienes que defender tu puesto de trabajo, pero también es necesario que sepas en qué mundo vives. Porque esas decisiones te afectan a ti también.

Últimamente estamos viendo que se trata más y mejor la política en programas de humor y entretenimiento (como El Intermedio), ¿a qué se debe esta dinámica? ¿Se ha perdido la confianza en los formatos tradicionales como los informativos?
Bueno, nuestro programa tiene la suerte de poder dedicarle tiempo completo a las noticias que consideramos interesantes. El informativo se escuda en la coartada de la escaleta. Se da un minuto y medio a cada cosa y venga. Es muy difícil contar las cosas así, porque hay cosas que son muy complicadas de explicar.

¿Pero crees que es por el formato o es porque ya se ha perdido confianza en los informativos?
El formato ya coarta. Yo no entiendo por qué un día no se puede hacer un monográfico de una cosa que sea muy importante para los ciudadanos. No tiene ningún sentido. ¿Nosotros qué podemos hacer? Coger una noticia y darle quince minutos y explicarla detalladamente. Nosotros nos lo podemos permitir, un informativo no.

Una porra para las próximas elecciones generales:
Uff es muy difícil, pero hay mucho partido. El Partido Popular vive del enfrentamiento. Todo lo que consigue cagándose en Cataluña y cagándose en el País Vasco, donde no tiene presencia, lo gana en el resto del estado. Ahora resulta que procesan a Artur Más por la consulta del 9N y aprueban de última hora un cambio de legislación para poder llegar a meterlo en la cárcel. Y lo han hecho aprovechando la mayoría absoluta en contra de todos los demás partidos. Es que ni siquiera han hecho un debate. No ha habido diálogo y lo han aprobado por cojones. Están echando leña y gasolina al fuego todo el rato, para cabrear más a los catalanes. Porque de ese enfrentamiento ellos sacan muchos votos en el resto del Estado. De hecho, esta situación está haciendo que suban.

¿Es posible que vuelvan a ganar?
Es posible, es posible. Pero yo creo que la gente es consciente de lo que significa eso. La ciudadanía también tiene que ser responsable de a quién coño pone al frente de la Administración. Y actualmente el Partido Popular se comporta como una banda para delinquir.
Cuando se destapa la Gürtel, que no olvidemos que se llevó por delante al juez Garzón, salió Rajoy con la plana mayor del partido diciendo todos que esto era una conspiración contra el Partido Popular. Es decir, la ley de la omertá. Eso es una actitud mafiosa.

Cuéntanos un sueño.
Tetas (risas). Yo creo que los mejores sueños son los eróticos. Yo por desgracia no recuerdo nunca lo que sueño. Me gustaría recordarlos y me gustaría tenerlos. Porque cualquier fantasía es siempre mejor que lo que te encuentras en realidad.

¿Y un secreto?
Los secretos deben estar siempre bien guardados. Cuando uno revela un secreto te conviertes en lo que dicen en mi barrio, en un ‘chota’. Nada más lejos de mi intención. Pero secretos tampoco tengo muchos. Soy un hombre que está todo el día hablando y los pocos secretos que tengo se me escapan porque soy un bocazas. De hecho, digo muchas cosas que no debería.

// Entrevista de Ignacio Tudela y Lara Monrosi
Fotografías de Ignacio Tudela.

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