Sueños y secretos de… Olivier Arson

Creativo y perseverante: Olivier Arson es un hombre todoterreno. Parisino de nacimiento, lleva varios años viviendo en Madrid, pero ha viajado por todo el mundo. Fundador del sello Envelope Collective, algo así como el paraíso de la experimentación musical. Territoire es su último proyecto musical. ¿Uno de sus fuertes? El directo. Oscuridad, violencia, susurros y ritmos complejos hacen que el suelo tiemble en cada una de sus actuaciones. Eso mismo ocurrirá esta noche en la sala Siroco de Madrid. Pero ahora charlamos con él:

¿Quién es Territoire y cómo nace?
TERRITOIRE empezó como un proyecto personal, rodeado por muchos colaboradores y por Abel Hernández, que co-produjo el disco conmigo. Ahora somos un trío formado por David Sergeant (de Ganz), Javi Tasio (de Ozu) y yo.

¿Qué tal ha sido vuestro paso por el Sónar 2014? ¿Expectativas cumplidas?
Cuando vimos que compartíamos escenario con Ben Frost, nos dimos cuenta que sólo podía ir genial, y así fue. El espacio era grande e íntimo a la vez, con una acústica excepcional, y un público que sabía a lo que venía. Fue un regalo. Y todo el mundo en la organización nos acogió de maravilla.

¿Qué destacarías del directo y el contacto con el público?
Del directo destacaría que nunca sabemos qué va a ocurrir cuando empezamos. Tenemos las estructuras de los temas muy flexibles, y todo toma forma según el ambiente del momento. Podemos ser ambientales con públicos silenciosos, o más salvajes como ocurrió con el público enfurecido del Monkey Week.

“Mandorle” ha sido un álbum de gestación lenta, ¿cómo describirías el proceso creativo? ¿Qué sientes cuando finalizas un proyecto?
Yo creo que el proceso creativo es 1% magia y luego mucho trabajo… Cuando terminamos el disco fue un alivio, sentí un vacío, y luego enseguida las ganas de pensar en otro.

La oscuridad elegantísima que destilas en trabajos como “Blanc” es admirable. ¿Te consideras un artista pluridisciplinar? ¿Tu faceta de diseñador influye en tu música, y viceversa?
Muchísimas gracias. Yo para nada considero mi trabajo como diseñador un arte, es más bien todo lo contrario, pero supongo que me ayuda a controlar mejor algunos aspectos del proyecto como es la puesta en escena de los conciertos, o los visuales.

Se dice de vuestro trabajo que contiene una suerte de “tensión poética”, ¿te sientes algo así como un ingeniero emocional cuando compones?
Tensión poética lo usaro para describirnos los del Sónar, y la verdad es que yo quería un poco eso, abordar el romanticismo desde un ángulo más áspero. Pero nunca pienso en las emociones que podría generar nuestra música, y no me gustaría buscar eso.

¿Qué opinas de la escena musical en Madrid?
Me gusta la energía y todo el movimiento que hay, pero también me gustaría ver proyectos un poco más currados.

¿Tu mayor inspiración?
Ni idea, sinceramente. Prefiero ponerme conceptos concretos.

Referentes (visuales, literarios, artísticos…)
¡Muchos! Programme, Gilles Deleuze, Arvö Part, Fluxus, David Lynch, Terrence Malick… ¡Ben Frost!

Cuéntanos un sueño.
Que nos paguen un avión para ir a tocar a Japón o Rusia no sería mal plan…

¿Y un secreto?
¡Soy bastante más transparente de lo que quizás pueda parecer!

 

//Entrevista de Laura Rosal

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