Sueños y secretos de… Owl Captain

Gonzalo Ruiz es Owl Captain, su proyecto de música más personal, y con el que este año y a través de su Ep “Nights” va a dar mucho que hablar. Por el momento, además de poder verle por el Picnic también ofrecerá unos conciertos de presentación de su nuevo trabajo a partir de marzo y también con Being Berber, el grupo de Chris Peterson y con el que próximamente actuará tanto en España como en Europa. Pasen y lean:

Autodefinición:
Ufff… Cabezón y perseverante.

¿Qué querías ser de pequeño?
Veterinario, más tarde dibujante de cómics Manga y con 12-13 años ya empecé a tener claro que la música me tiraba… En mi familia no ha habiado nadie que se haya dedicado a la música, pero sí que recuerdo que mi primo Miguelito, que era muy fan de Eminem, de alguna manera sí que me influyó. Me dio a conocer grupos, pero de una manera poco intencionada. De hecho, un día me descubrió el “Garage Inc” de Metallica y a partir de ahí fue un no parar.

¿Cómo te hiciste con tu primera guitarra?
Fueron mis padres (“los Reyes”) y fue una guitarra eléctrica (una copia mala de una Stratos. Una Aria Pro 2 y que sonaba bastante infame). De hecho, fue muy curioso porque la verdad es que yo siempre suspendía todo, y un día bajé al trastero, donde estaban guardadas mis películas de Goku y esas movidas… Porque estaba castigado, pero como era Navidad se apiadaron de mí y me dejaron verlas. Así que de repente vi de reojillo una funda de guitarra y me quedé como 10 minutos en el trastero flipando. No me lo podía creer.

¿Cuál fue la primera canción que tocaste?
“From whom the bell trolls”, de Metallica.

¿Cómo aprendiste a tocar la guitarra?
Como no tenía Internet en casa… iba a El Corte Inglés a comprarme partituras de Metallica. Como venían con un CD aprendí solo y en casa.

¿En qué grupos empezaste a tocar?
Con 17-18 años monté un grupo con compañeros del instituto con el que hacía versiones de Rufio y movidas así. Tampoco era lo que me molaba, pero eran los únicos que querían tocar (risas). En esa época cantaba y tocaba el bajo. Mi primer concierto fue con ellos y en la esplanada del cole y la verdad es que fue muy guay. Y después de eso, y ya en la carrera, formé un grupo con el que estuve cuatro años y con el que hacíamos metal, rollo Pantera. Y este sí que era un grupo “más serio”, ya que teníamos conciertos regularmente. También teníamos un equipo medio decente y lo pasábamos genial.

¿Se puede vivir de la música?
En España viven de la música cuatro gatos y es muy difícil. Ser conocido no siempre significa ganar pasta. Y vivir hasta los restos de la música lo veo imposible. Quizás sí un tiempo, unos meses, pero tienes que tener otro tipo de sustento si quieres sobrevivir, al menos si haces el tipo de música que hacemos nosotros.

Artistas de todos los tiempos a los que admiras:
Son muchísimos: Rory Gallagher, Black Sabbath, Justin Bieber (¡su último disco es un discazo!), Faith No more, Pearl Jam, Iron and Wine, Neil Young…

¿Cuando empezaste con tu proyecto personal?
Cuando me separé del grupo metalero que tenía en Málaga. Con 22-23 años me compré una acústica y ahí fue cuando empecé a tocar y a probar a hacer canciones. Y al estar solo me dio más por el rollo folk y bueno, así fue como empezó todo. Me apetecía hacer un poco lo que me daba la gana, y no porque me creyese algo, sino porque era lo natural después de haberme tirado 4 años tocando con un grupo. Ahora me apetecía tomar mis propias decisiones. El primer concierto que di como Owl Captain fue en Málaga, justo antes de venirme a vivir a Madrid. En septiembre de 2011. Y luego durante un año y medio estuve haciendo conciertos sueltos yo solo y con mi guitarra. Y cuando saqué el primer EP (Octubre 2014) fue cuando la cosa se puso más en serio.

¿Por qué decidiste llamarte Owl Captain?
Porque lo de “Owl” me sonaba bien y “Captain”, porque de alguna manera dejaba claro que el proyecto estaba capitaneado por una sola persona, que no se trata de un grupo sino de un proyecto unipersonal.

¿Y el logo?
Eso lo hice un día garabateando (risas). ¡Hay amigos que me han dicho que parece una insignia de Harry Potter! Buscaba un rollo medio oscurillo medio black metal, algo así, pero elegante y fino. Y esto fue lo que salió. Las ideas parten de mí, pero David, el bajista, que es diseñador gráfico, me ha ayudado mucho. La foto de la portada es de un fotógrafo de la República Checa que se llama Martin Vlach, un artista que descubrí en la revista Lamono y al que contacté sin persármelo dos veces. Le envié un mensaje con algunos de mis temas y tal, y al tipo le gustó y me cedió la foto gratis.

¿Desde cuando llevas colaborando con Being Berber?
Llevo dos años. Y todo surgió cuando me llamó Chris, que es el que ha montado el grupo, porque yo había hecho unos conciertos en Sofá Underground, un proyecto que él organizaba. Así que hablamos, me propuso formar parte y hasta ahora.

Proyectos de futuro:
Se están organizando proyectos de presentación del disco de Being Berber en Granada, Madrid… Poco a poco se irán cerrando más fechas. Y respecto a mi proyecto en marzo habrá un concierto, que no sé si será exclusivo para mecenas e invitados de los mecenas o si será un concierto abierto. Entre febrero y septiembre tengo que ver lo que quiero y puedo hacer. Dependerá del presupuesto.

¿Qué canción te hubiese gustado componer?
“Can’t feel my face” de Weeknd.

¿Con quién te gustaría compartir escenario?
Con Ásgeir, un compositor islandés. Tiene un disco genial, que es lo único que ha hecho en 4 años, pero que es brutal. Con Frais, con Iron and Wine, con Brian Hunt…

¿Lugar favorito en el que perderte?
No soy muy de perderme. Nunca tengo oportunidad de perderme porque siempre estoy haciendo cosas. Pero bueno, me iría a Islandia.

Una peli, un libro y una canción:
Un libro: “A la guerra con Satán”, que habla sobre una secta satánica que había en los años 70′s y que me regaló una ex novia y que me gustó mucho; una película, la última de Star Wars; y una canción: “Better be good to me” de Tina Turner.

¿Nos cuentas un sueño?
Visitar los headquarters de Metallica en San Francisco y ver como graban.

¿Y un secreto?
De pequeño me leí La Biblia y tenía dos colegas que querían ser curas. Me molaba La Biblia porque era como “El Señor de los Anillos” (risas).

//Entrevista de Cecilia Camacho

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