Tatel Madrid

Lugar Restaurante
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Donde
Paseo de la Castellana, 36
Ver Mapa
Cuándo

De lun. a mié. de 12h a 1:30h, de jue. a sáb. de 12h a 2:30, dom. de 12h a 1:30h

Cuánto



Donde
Paseo de la Castellana, 36
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Cuándo

De lun. a mié. de 12h a 1:30h, de jue. a sáb. de 12h a 2:30, dom. de 12h a 1:30h

Cuánto

Tatel reescribe la historia a través de los retazos más interesantes de la misma. Su local nos evoca a los años 20 yankis y su Art Decó. Una era en la que personajes como Al Capone se codeaban de los rostros más bellos para disfrutar de noches prohibidas en torno a una mesa de manjares gastronómicos y etílicos. El señor Capone hubiese paseado su figura por ese salón del Tatel con asientos acolchados de cuero rojo pero se hubiese sentido anacrónico rodeado de la vanguardia que rodea a esa ambientación tan cuidada. Una gran mesa de mezclas le avisaría de que los tiempos de las grandes orquestas ha dejado paso al de las manos maestras de los mejores dj’s del mundo. También le habría servido para conocer las últimas tendencias neoyorquinas, como la de situar personas reales en un ventanal sobre la puerta del baño para narrar lo cotidiano de la vida. Tatel no solo es un decorado evocador, firmado por Ilmiodesign, con espacios diseñados para reivindicar a nuestros genios artísticos, como Dalí o Sorolla, mediante frescos en sus espectaculares reservados. Este local es mucho más. Es una reivindicación de nuestra manera de ver el mundo. La intención de Tatel es crear una franquicia gourmet de lo mejor de nuestra cultura. Y lo consiguen más allá de su entorno. Si hubiese existido en la América de Capone, en las películas de Hollywood aparecerían los platos de Tatel y no unos Spaghetti carbonara.

11535867_739031309539749_8818373178595458107_nTatel es irresistible para el sibarita porque apuesta por la tradición pero también por la excelencia y la innovación. Todo lo que saboreas tiene nombre e incluso formas reconocibles pero la experiencia comienza en el sabor. En nuestra boca todo cambió cuando probamos un compendio de esa nueva cocina española en expansión por el mundo. Lo pudimos comprobar en el VIP del local, inspirado en la clandestinidad de los años 20. El espacio Mahou del Tatel te deja espiar sin ser visto esas maravillas que nos harán redescubrir cosas como el Pantumaca, el jamón de Joselito o las croquetas regadas con la cerveza fetiche de la ciudad o por los mejores vinos del país. Esta reinvención de nuestra cocina nos deja boquiabiertos mientras pasean por nuestra mesa lo mejor de cada casa. Un increíble atún rojo deliciosamente bien cortado, una tortilla trufada digna de un suspiro y un bacalao negro sin parangón nos abren el apetito para disfrutar de mi plato soñado: Milanesa de ternera San Román con huevo y trufa. El postre de manzana es la siguiente tentación. No será la última. Su carta de cocktails recuperados del tiempo perdido de la prohibición americana en los años 20 nos hará aún más placentera la extensa sobremesa que te aguarda en Tatel. La España del futuro envuelta en un fastuoso Art Decó y siglos de tradición culinaria te espera en Castellana, 36. Allí, ha comenzado una revolución auspiciada por gente como Rafa Nadal, Pau Gasol o Enrique Iglesias, dispuesta a situar la cocina de nuestras madres en la cima de la gastronomía gourmet mundial.

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