Le Cool #confinado# Diario X

DiarioJueves Junio 4
POLA-diario_cuarent5002


¿Dónde?
Cuándo

Cuánto



¿Dónde?

¿Cuándo?

How Much?

Estamos viviendo un desconfinamiento light como lo han llamado muchos, y por eso, en esta página de diario venía como anillo al dedo el número romano X para recordarnos del valor que este tiene.

Desde la lejana Arcadia o las amplias regiones griegas, el símbolo X surge como una necesidad lingüística y que nosotros adaptamos de muchas formas. Aparte de su uso en el lenguaje, en matemáticas la X es la parte variable o de incógnita, ese punto donde cualquier cosa puede pasar, donde las estadísticas son una regla de tres como mínimo, o donde llegará un factor multiplicador o divisor que lo transforme en un resultado totalmente opuesto al esperado. O no.

Es también usado como una forma de expresión de un género no-binario, donde la selección puede ser, retomando a los amigos números, una incógnita, o simplemente un género sin clasificación dentro de los conservadores masculino y femenino. En nuestro caso a tratar, una nueva forma, un nuevo momento que se forma a través de esa niebla que nos ha proporcionado esta temporada, y que está creando una nueva realidad: incógnita, secreta, maravillosamente escalofriante.

En el plano cartesiano indica una dirección, en la mayoría vertical, usada también de forma habitual por muchos escritores para narrar la dirección a tomar en el momento donde las obras literarias arman su cuerpo y poderlas explicar sin destruir la base de su obra.

Más allá de estos complejos usos, la X nos lleva a ser usado como sistema de graduación del alcohol. Os sonará el clásico XXX en las botellas de los dibujos animados donde un frágil cowboy se tambalea al salir de un bar y lo espera un primo lejano de Lucky Luke para rendirle cuentas. La x en estos meses habrá sonado mucho con las ingestas alcohólicas ya reconocidas por muchos de haber consumido de más en la reclusión.

Otro uso de las XXX ha sido como muchos saben, la forma burlona de llamar a la pornografía, ve tú a saber con qué fines tan perversos, poniendo brazos y piernas a una letra tan hermosa como compleja.

Y nosotros llegamos a este punto donde la X es también un paso, un número que ha acompañado a la cuenta de las fases como incógnita, y que la hemos resuelto a partir de paciencia, y de engañar a la bioquímica de las pandemias. Ahora mismo la X es un paso en falso, una mano que te saca a bailar y no te avisa de la distancia mínima, que te pide canciones al oído mientras te agarra por la espalda y te susurra al oído: pon una que podamos bailar separados. La X viene con una máscara de diseño para que te haga juego con los ojos y con las chanclas, y que viene en mayúscula y minúscula para que se vea más, o menos, según la ocasión.

Se nos acaba el confinamiento moral, no el que establece la ley, la X ha muerto: ¡Viva la X! // By Andrés Aguilar

POLA-diario_cuarent5001

Comments

Más interesante

contenido





Por danijota en LIFE HACK

Ahora sí: Volvemos a los museos, bibliotecas o parques.